viernes, 13 de septiembre de 2013

La religión neoliberal


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 12 de septiembre de 2013
Este artículo señala que el pensamiento neoliberal dominante ha alcanzado unos niveles de creencia característicos de las religiones que se construyen sobre la fe más que en la evidencia científica. El artículo señala ejemplos de ello.
Hoy, la religión dominante que rige el quehacer de la mayoría de gobiernos a los dos lados del Atlántico Norte no es la religión cristiana, sino un sistema de creencias que tiene su propia ideología y narrativa, con popes y sacerdotes, altamente promovidas en los medios, que en gran manera están financiados o son altamente dependientes de una fuerza no divina, sino humana, centrado en el grupo de presión político y mediático más importante del mundo occidental: el capital financiero, en el cual la banca juega el papel central.
Y utilizo la expresión “religión” (sin ánimo de ofender o insultar a la feligresía de tal creencia), puesto que las bases en las que se fundamentan esas creencias son dogmas, que se sostienen a base de fe y no de evidencia científica. Constantemente, en los programas de economía patrocinados en los mayores medios de información (véase el programa E-Konomía, de La Vanguardia o los programas económicos de Catalunya Ràdio o TV3) se presentan posturas claramente ideológicas como si fueran científicas (pertenecientes a las “ciencias económicas”), cuando toda la evidencia existente muestra la falsedad y/o error de tales creencias. Y a base de repetirse día tras día, se convierten en dogmas generales incorporados en la cultura general.
Encontramos múltiples ejemplos de estos dogmas. Uno de ellos es la necesidad de reducir el déficit público, pues de no reducirlo se incrementará la deuda pública, lo cual creará un problema grave, pues cuando la deuda alcance altos niveles (algunos gurús de la Harvard University dijeron 90% del PIB) los países tendrán enormes dificultades en conseguir prestado dinero. Se asume así que los Estados no podrán pagar esta deuda pública y perderán la confianza de los mercados financieros, con lo cual ser será muy difícil conseguir dinero prestado, forzándoles a tener que pagar intereses altísimos en sus bonos públicos para poder venderlos. Y se cita a España como un ejemplo de ello. Hasta aquí el dogma neoliberal.
Veamos ahora la evidencia que avala o falsifica tal dogma. Y hay un caso clarísimo de que este dogma no es creíble. Me estoy refiriendo al Japón, cuyo gobierno estuvo también imbuido de tal dogma por muchos años, hasta que un gobierno (conservador, por cierto), decidió romper con ese dogma y tomó decisiones contrarias a la sabiduría convencional que reproduce la Troika en la Unión Europea (es decir, el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo). Decidió, pues, aumentar el gasto público de una manera muy, pero que muy acentuada, disparándose el déficit público hasta alcanzar una cifra equivalente al 10% de su PIB, permitiendo que su deuda pública alcanzara el nivel de 245% del PIB. Consecuencia de ello es que la economía, que había estado prácticamente paralizada desde hacía mucho tiempo (estancada como resultado de las políticas neoliberales) creció rápidamente, creciendo un 3,6% sólo ya en el primer trimestre de este año.
Y lo que es incluso más importante es que tanto el desempleo como el porcentaje de la población ocupada han mejorado también de una manera muy notable. La tasa de ocupación ha aumentado un 0,6% por año, seis veces más que en EEUU (en términos estadounidenses ello hubiera implicado 1.3 millones más de puestos de trabajo en seis meses) y casi doce veces superior al promedio de los países de la Eurozona, donde esta tasa ha estado disminuyendo de una manera más que alarmante.
Según el dogma neoliberal, estas políticas expansivas deberían haber tenido un impacto desastroso en dos frentes. Según este dogma, la deuda creada del 245% del PIB debería implicar que la desconfianza de los mercados financieros sobre la posibilidad de que el Estado japonés pagara la deuda fuera enorme, forzándoles a pagar unos intereses de su deuda pública elevadísimos. Pues bien, los datos señalan lo contrario. Los intereses de los bonos públicos (a largo plazo, 10 años) del Estado japonés son de los más bajos del mundo (0,8%). El pago del Estado en intereses de la deuda pública representa solo un 0,9% del PIB, también uno de los más bajos del mundo. Varias son las causas de esta situación, pero una de gran importancia es que Japón tiene un Banco Central (que no tienen ni España, ni la Unión Europea ni la Eurozona) que está dispuesto a imprimir dinero y con ello comprar tantos bonos públicos del Estado como sea necesario (cosa que el BCE no hace).
Y ahí está una de las mayores causas de que los países periféricos de la Eurozona tengan unos intereses escandalosamente altos en sus bonos públicos. Sus Estados no están protegidos frente a la especulación de los mercados financieros, con lo cual, la banca les fuerza a pagar unos intereses altísimos que reducen considerablemente sus recursos (causa de los recortes de gasto público social). Y este diseño del BCE no se debe a la incompetencia, sino a una política neoliberal diseñada para debilitar a los Estados y cargarse sus Estados del Bienestar. Si usted, al leer estas notas, se cree que cuando yo hablo de “diseño” por parte del capital financiero (en su desarrollo de la estructura financiera de la Eurozona) es síntoma de paranoia (como algunos críticos me han insultado), le aconsejo que se lea, no la historia oficial de la UE, sino los documentos que se están publicando sobre como se construyó el BCE (ver mi blog www.vnavarro.org, sección Economía política), y espero que pierda su ingenuidad. Es importante por su bien y el de su país que la pierda tan pronto como sea posible.
Una última observación. Otro dogma que se está mostrando por lo que es, es el de que la impresión de dinero por el Banco Central creará inflación. Pues bien, el Banco Central japonés ha impreso millones y millones de yenes y la inflación continúa siendo muy baja, demasiado baja según este Banco Central, de manera que está imprimiendo más y más dinero hasta que la inflación suba a un 2%, lo cual iría bien, pues podría facilitar así la reducción de la deuda pública.
Termino, pues, así, no sin agradecer antes a mi amigo Dean Baker (director del Center for Economic and Policy Research, de Washington DC) por su excelente artículo “United States Trails Basket Case Japan: But Deficit is Down”, publicado en su blog, y del cual obtengo todos los datos presentados en este artículo.

lunes, 9 de septiembre de 2013

De l’incompliment, al conflicte jurídic De l’oportunisme, al conflicte social



Des del mes de gener estem reclamant a les diferents patronals l’aplicació íntegra de la revisió salarial prevista en els acords de març de 2012, així com, en el cas concret del Conveni del metall de
Girona, de l’increment corresponent per a aquest 2013. Tot i les més que raonables propostes plantejades per la part sindical en les diferents meses de treball, al mes de juliol només va ser possible
tancar un acord de revisió i increments salarials per als propers 2013, 2014 i 2015 a la província de
Tarragona.
En l’última reunió de la Comissió Negociadora del Conveni del metall de Catalunya vam advertir la
patronal que al juliol s’acabava el termini per assolir un acord en el marc del diàleg. Ara és hora d’exigir el compliment d’allò acordat i de lluitar per tancar l’acord d’increments salarials per als propers
tres anys, al qual ens vam comprometre el passat mes de maig.
La incoherent postura patronal de no acceptar les propostes sindicals ens porta a discutir aquestes
qüestions fora de la mesa de negociació, que és l’espai natural. D’aquesta manera, la Comissió
Executiva i el Comitè Federal de la FI.CCOO.CAT ens hem reunit aquest dimecres, 4 de setembre, per
articular el conflicte jurídic col·lectiu de reclamació d’allò acordat i el conflicte laboral-social pels
increments dels pròxims tres anys, en unitat d’acció amb UGT.
Per tot això, els propers dies ens coordinarem amb els companys de l’MCA-UGT de Catalunya per formalitzar els dos conflictes col·lectius per reclamar davant dels tribunals el compliment dels acords de
revisió salarial de Barcelona i de revisió i increment salarial de Girona. De la mateixa manera, els
emplaçarem a concretar un calendari escalat de mobilitzacions laborals, en què proposarem una primera concentració de delegats i delegades del metall de CCOO i UGT de Catalunya a les portes de la
Unió Metal·lúrgica de Catalunya per a principis d’octubre, en defensa dels increments salarials necessaris que han d’acompanyar la vigència dels convenis provincials prorrogats mentre negociem el
Conveni del metall de Catalunya.
Així mateix, la Comissió Executiva i el Comitè Federal de la FI.CCOO.CAT hem acordat realitzar assemblees de delegats i delegades del metall de CCOO a totes les comarques de Catalunya durant la segona quinzena del mes de setembre, per informar-los del detall de l’articulació del conflicte, i emplaçarem els companys i companyes que representen les sigles de CCOO a les nostres empreses a tensionar els sectors siderometal·lúrgics de Catalunya, preparant-los per la necessària mobilització laboral.
Construïm la Catalunya dels treballadors i treballadores de la indústria!

Doblan las campanas por los trabajadores


Cuartopoder.es

Este verano se han recrudecido las propuestas amenazadoras sobre los derechos laborales desde las instituciones del capitalismo globalizado, la derecha neoliberal y la gran patronal. No consideran suficiente el empobrecimiento del país y haber convertido en un guiñapo el Estatuto de los Trabajadores. Conviene empezar el curso laboral analizando por donde vienen los tiros contra los trabajadores para intentar defendernos
A primeros de agosto el FMI propuso bajar los salarios en España un 10%, como método esclavista para crear empleo, el contrato único y reducir el papel de los jueces en los ERE. La Comisión Europea,  a través del comisario Olli Rehn, seguía con el bombardeo sobre las precarias posiciones laborales en agosto y dijo que España necesitaba más austeridad y un ajuste como el de Letonia e Irlanda, y le fijó al gobierno la fecha de septiembre para los cambios.
Mediaba Agosto cuando el presidente de la CEOE pedía quitar “privilegios” de los contratos indefinidos. Una desaprensiva propuesta que confunde derechos con privilegios. No planteaban reducir la precariedad laboral sino generalizarla, haciendo tabla rasa por abajo. También defendía reconvertir la jornada completa a tiempo parcial al antojo del empresario y que pueda haber contratos de formación y aprendices sin límite de edad. Todo con la excusa de combatir la dualidad existente en el mercado de trabajo, que ellos, con la colaboración de los gobiernos del PP y del PSOE, han creado. En el colmo del cinismo llegó a decir que “en España ya no se hacen contratos fijos, que vienen de antiguo y que más del 90% de los que se firman son temporales y gracias”. La CEOE es una élite en posición de saqueo que está aprovechando la crisis para dar un golpe de estado empresarial contra los derechos laborales, apoyándose ahora en un gobierno derechista.
El Gobierno del PP aprobó esos días un Decreto-Ley que dificulta la defensa de los puestos de trabajo en vía judicial y reduce la obligación de presentar documentación a las empresas para justificarlos. Para ello limita las demandas individuales y las causas de nulidad tras los despidos. Hay que recordar que la aplicación de la reforma laboral ha destruido 649.000 empleos en un año y la precariedad no se ha reducido en nada. Sostener que sin la reforma se hubiera destruido más empleo es tan delirante como decir que sin Rajoy nos habrían invadido los marcianos. El Gobierno se ha comprometido ante la OCDE a presentar modificaciones en octubre que podrían ir en la dirección de un despido más fácil y barato, reducción de los modelos de contratos y mayor flexibilidad para las empresas en salarios, horarios y movilidad.
Siendo importante lo anterior, no deja de ser ruido con la función de jugar al despiste. El principal objetivo es un nuevo y definitivo golpe a las pensiones. Se anuncia otra reforma para el otoño en base al informe de los llamados “expertos”. Reforma brutal, con la excusa del factor de sostenibilidad, desvinculando las subidas del IPC y relacionándolas con el ciclo económico, y ligando el cálculo a la cotización de toda la vida laboral y a la esperanza de vida. Un doble hachazo que significa perder poder adquisitivo año tras año, y reducir la pensión de inicio, aunque se venda con mucha demagogia y trampa. Dice Báñez que ”subirían siempre las pensiones, como mínimo el 0,25%”, pero con esta fórmula no se asegura el poder adquisitivo. Al contrario. Veamos un cálculo: si la inflación se mantiene en el 2% de media anual, y se aplica el 0,25%, las pensiones perderían el 17,2% en una década. Y el recorte del gasto anual en pensiones sería de unos 1.750 millones de euros.
Reducir el déficit y empujar hacia las pensiones privadas son los objetivos aunque se argumenten los recortes con supuestas razones técnicas y demográficas. Porque es claramente política la decisión de subir o bajar las pensiones, así como la de buscar las fuentes de financiación: cotizaciones sociales o ingresos fiscales si fueran necesarios. Todo lo demás es teatro. Así, los supuestos “expertos”, dependientes de las aseguradoras,  elaboran un programa neoliberal de máximos para aumentar el negocio de éstas entidades. Ahora el Gobierno, emplazado por la Comisión Europea, lo suavizará un poco para ver si cuela. Esa es la táctica y la jugada. Y sería una irresponsabilidad ignorarla.
Las respuestas a estas disparatadas propuestas pueden ser técnicas y argumentales, perotambién deben de ser políticas y de movilización. El análisis de la realidad expresa la brutalidad del ajuste aplicado. El paro se sitúa en el 26,2%; el juvenil, en el 56%; los parados de larga duración son 3,5 millones; la precariedad es del 23%. Los contratos basura del verano de 2013 pasarán a los anales como una sima en la degradación de los derechos laborales. Por ejemplo, servir mesas 12 horas por 500 euros al mes, etc. Todo un ejemplo del modelo económico por el que apuesta este gobierno, más cercano al tercermundista que al de una economía desarrollada.
En cuanto a los salarios, los burócratas del FMI y de la CE olvidan que los sueldos ya se han devaluado entre un 7,1% y un 11%, según las fuentes. Que los convenios ya congelan a 1 de cada 4 trabajadores o que se firman subidas de solo el 0,6%, presionados por el fin de la ultraactividad de los convenios y por los descuelgues. Es decir, se ha producido uno de los ajustes mayores de toda la Unión Europea y el empleo ha seguido cayendo con la aplicación de la reforma laboral y la caída del consumo. Esta política suicida de la austeridad y la depresión a ultranza es una condena a morir por inanición.
Por el contrario, los beneficios empresariales no dejan de crecer. Las empresas del Ibex logran una ganancia del 19% en el primer semestre de 2013. Los bancos han ganado hasta junio de 2013 un 58,7% más que el año anterior (5.715 millones de €) sin que hagan ningún gesto de empezar a devolver los 97.047 millones de euros del rescate bancario recibido desde 2009 y sin que llegue crédito a las empresas, que se ha deprimido a tasas del 10% anual, desconocidas en la UE.
Como se puede ver, sobran argumentos para negarse a más ajustes. A punto está de hacerse pública una declaración en defensa de las pensiones de un grupo de economistas críticos e independientes de verdad del negocio de los planes y fondos privados. Será sólido y contundente, pero no basta. Falta una relación de fuerzas favorable a la mayoría social. Aquí las únicas reformas que cabe hacer son para recuperar derechos laborales y mejorar las pensiones actuales y de futuro. Mejorar la relación de fuerzas pasa por la explicación y toma de conciencia de que hay alternativas, la movilización social y ciudadana y el cambio político.
Y para esta estrategia los sindicatos son muy importantes. Ni de lejos sus afiliados y simpatizantes son como les pinta la derecha, pero su dirección tiene una estrategia equivocada a la luz de los hechos: han defendido un supuesto dialogo social que no ha evitado los recortes. Necesitan recuperar su mermada credibilidad. Los datos de las encuestas les sitúan entre las instituciones más desprestigiadas, con sólo un 28% de aprobación ciudadana. Es muy preocupante que una herramienta tan necesaria para la defensa de los trabajadores, cuando llueven piedras sobre ellos, esté mellada en su capacidad de acción.
Frente a la nueva reforma de pensiones que prepara el PP o ante las disparatadas propuestas de Rosell no se pueden limitar a decir que “se ha echado al monte” o que “es una nueva vuelta de tuerca de la reforma” o que “la negociación va ser difícil”. Eso ya lo sabemos. Los sindicatos no pueden asistir educadamente al expolio, prestándose al juego de una falsa negociación que acabe en la imposición de la reforma por el gobierno. Porque se verían perjudicados nueve millones de pensionistas actuales y ocho millones que entrarán en el sistema en los próximos 15-20 años y que pedirían responsabilidades. Y aunque CCOO se desmarcase oficialmente, debe de tener especial cuidado tras el apoyo al informe de los “expertos” de su jefe de gabinete técnico.
Los sindicatos deberían de poner en marcha tres líneas estratégicas de trabajo:
1. Decir no al paripé del diálogo social, que es un retroceso continuo de derechos por la aceptación de la “política del mal menor”. La única negociación que cabe es para recuperar derechos y unas reglas y relaciones laborales de negociación y consenso y no de imposición y miedo.
2. Organizar la movilización lo más amplia y contundente posible este otoño. El gobierno va en serio, tiene prisa y sería una grave responsabilidad descuidarse.
3. Implicarse junto con otras fuerzas progresistas a favor de cambios políticos que permitan recuperar derechos arrebatados. Además, los sindicatos deben democratizar su práctica y estimular la participación de las bases, con una acción sindical pegada al terreno y a la gente. Y  deben ser implacables con cualquier escándalo de corrupción o despilfarro que se produzca en sus filas.
Y por ahí deben de ir los vientos. Es curioso que el sindicalismo americano se está planteando reformas que podían asemejarlo a una versión de los Caballeros del Trabajo (Knights of Labor), la organización de trabajadores de la década de 1880 que era un cruce entre federación sindical, vehículo político de clase obrera (hizo campaña por la jornada de ocho horas) y logia fraternal. Dice Harold Meyerson: “Siendo los norteamericanos que trabajan incapaces — al menos por ahora — de hacer avanzar sus intereses sus lugares de trabajo, los sindicatos están viendo cómo movilizar a los trabajadores para librar esas batallas en otros terrenos”. Es bueno reflexionar sobre nuevas vías.
Para que las campanas no doblen por los trabajadores ni por los sindicatos se debe acabar con la situación de saqueo de los derechos laborales y de explotación sin límite de los trabajadores. La tarea más urgente hoy es preparar la movilización sostenida, incluida la Huelga General, e impulsar el cambio político y de gobierno que restituya los derechos laborales y sociales perdidos

viernes, 6 de septiembre de 2013

La responsabilidad social frente a la caridad organizada




Si estrangulas a alguien hasta que no le quede prácticamente oxígeno, su cara delatará que prefiere respirar, aunque sea mediante respiración asistida, que morirse asfixiado. Si condenas a alguien al paro de larga duración, con una familia a la que mantener, seguramente preferirá un minijob precario y esclavo que dejar morir de hambre a su familia. Si recortas y saqueas el dinero público destinado a educación, dedicándolo a rescatar entidades bancarias y financieras que vivieron por encima de nuestras posibilidades, la caridad, el mecenazgo, las donaciones “filantrópicas” y los “padrinos” empezarán a parecer alternativas “razonables”, o al menos alternativas posibles para algunos gestores universitarios, ante la destrucción y el desmantelamiento que vive actualmente la Universidad y la investigación pública.
Es la denominada “doctrina del Shock” que tan magistralmente ha analizado Noami Klein en su libro subtitulado “El auge del capitalismo del desastre”. La terapia de shock que se impone mediante reformas continuas, que destruyen instituciones y bienes públicos, generando “atractivas oportunidades de mercado”, provocan situaciones de trauma colectivo que facilitan los programas de ajuste. Las sociedades en estado de shock, analiza esta autora, renuncian a valores que de otro modo defenderían con entereza.
Esto es lo que entiendo que le está pasando a la presidenta de la CRUE y rectora de la Universidad de Málaga o al rector de la Complutense. Sus propuestas de crear bolsas de caridad captando “donaciones” de empresas y particulares para costear los estudios a alumnado sin recursos, parecen confirmar que son víctimas del electroshock neoliberal.
La propuesta de “bolsa de donativos” que la máxima autoridad universitaria nos presenta como alternativa a los recortes del Partido Popular no hace sino profundizar la lógica brifonte del conservadurismo neoliberal más rancio: recortar derechos básicos, accesibles a toda la población, para convertirlos en una mal entendida “caridad” que “generosos padrinos” otorgarán a algunos elegidos para ser rescatados del pozo sin fondo que a todos los demás han arrojado los recortes sociales. Recortes en la financiación pública destinada a los derechos y servicios básicos, como educación, porque se ha tomado la decisión política de destinarlos a rescatar “sus” bancos y “sus” grandes consorcios empresariales y financieros.
Parece que volvemos a la época que el director de cine Berlanga retrataba en su película “Plácido”, donde describía la tradicional campaña navideña en la España de la posguerra basada en el lema "Siente a un pobre a su mesa". Convertir las Universidades públicas en ONGs que piden “apadrinar” estudiantes no sólo es de por sí indignante en el actual contexto de recortes de derechos, sino que supone un auténtico atentado contra los derechos conquistados por la ciudadanía y contra la obligación política ineludible consagrada en la Constitución de garantizar este derecho fundamental a la educación. Retroceder a la época donde sólo quienes tenían mecenas podían acceder a los estudios superiores supone una regresión histórica en la conquista de los derechos sociales.
Según esta filosofía de la mezquindad, parece que los 30.000 estudiantes que fuentes de EL PAIS calculan están al borde de la expulsión de la Universidad por no poder pagar sus estudios universitarios, se verán abocados a poner un anuncio en el periódico o deambular por las calles de nuestras ciudades con carteles que anuncien “se busca padrino para estudiante pobre” para no ser expulsados de los “templos del saber” por querer formarse y tener un título universitario.
Recordemos que desde el 2010 el PP ha recortado 1.200 millones a las Universidades Públicas y que las Comunidades Autónomas deben a las Universidades 1.000 millones de euros. Que el PP ha encarecido los precios de las matrículas de las Universidades Públicas, oscilando la subida entre el 22% y el 92% en buena parte de las Comunidades gobernadas por partidos conservadores y muchísimo más los másteres y las repeticiones de curso, llegando en algunos casos al 362% de incremento. Igualmente el PP ha recortado sustancialmente las becas y ayudas a los estudios y ha endurecido los requisitos para conseguirlas y mantenerlas. Si a esto sumamos que han recortado más de 13.000 puestos de trabajo en los últimos cinco años en las Universidades públicas, mientras que el número de estudiantes creció casi en 90.000, nos encontraremos con el dilema del inicio: si estrangulas las Universidades públicas hasta que no les quede prácticamente oxígeno, prefieren respirar, aunque sea mediante respiración asistida, que morirse asfixiadas. El gran problema es el “precio” de esa respiración asistida.
Porque las “donaciones” filantrópicas pueden ser una ínfima minoría, como la pensionista que relata la rectora de Málaga, que se ofrecía a pagarle los estudios a un alumno que se hubiera quedado fuera de la enseñanza superior por problemas económicos. Es loable este gesto de solidaridad y apoyo, pero la inmensa mayoría de los “filántropos” son quienes tienen recursos y se han enriquecido lo suficiente como para enfocarlo como una “oportunidad” y una inversión, con su correspondiente desgravación fiscal por supuesto. Porque lo que se ha venido comprobando en el ámbito anglosajón, donde estas prácticas son más habituales, es que quien paga manda.
Son los patrocinadores y donantes quienes establecen las políticas y orientaciones de las Universidades. Tal como nos augura la nueva reforma universitaria auspiciada por el PP en España, pero cuyas estrategias básicas ya se empezaron a implementar con anterioridad, introduciendo los Consejos Sociales como espacios de participación empresarial y que se está convirtiendo en lobby de presión de las grandes compañías y donantes en el ámbito universitario. No son precisamente los movimientos sociales, las plataformas antideshaucios, las ONGs, los movimientos feministas, quienes están sentados en los Consejos Sociales. No son precisamente los trabajadores y trabajadoras de este país, expoliados sistemáticamente por las reformas laborales o de pensiones y que han dejado su piel para que sus impuestos rescataran a los bancos, los que pueden hacer donaciones. Es esa España del 1%, la “marca España”, la que De Guindos afirma que crecerá en el 2014 por las reformas hechas por “sus” dirigentes políticos, la que puede verlo como una “oportunidad” de negocio.
Se genera así un círculo vicioso, donde los recortes en la financiación pública de la universidad son considerados como “incentivos” para que las universidades públicas busquen financiación privada. De esta forma, en todo el mundo, las universidades están ofreciendo sus instalaciones científicas y su inestimable credibilidad académica para que las grandes empresas las utilicen. Los donantes imponen su logotipo en las paredes y los espacios universitarios, vuelven a bautizar los edificios y promueven cátedras a cambio de una denominación que revela el origen de los fondos. La investigación que proviene de estas cátedras responde a los intereses de quienes las patrocinan, no sólo porque son quienes las financian y ante quienes hay que demostrar la eficacia de su inversión a través de resultados “tangibles” y que produzcan “beneficios”, sino también porque recortan y definen los temas e intereses de las investigaciones, así como las prioridades de las mismas. De esta forma, el valor mercantil de las investigaciones prevalece sobre su contenido científico. La “disciplina por el dinero” que se impone en el mundo universitario, al dejar al mercado la decisión acerca del reparto de los recursos y las recompensas, introduce muy serias amenazas en la vida intelectual y el pensamiento, tan peligrosas como las del maccarthismo ideológico.
La penetración de la lógica del beneficio conduce a que los rectores y las rectoras de las propias Universidades públicas acaben desempeñando un papel similar al de los representantes de comercio, siendo valorados por su capacidad para conseguir fondos privados. Mientras, se está poniendo en el disparadero a los estudiantes con menos recursos, porque los que son herederos de la “marca España”, de ese 1% enriquecido, no tienen ni tendrán problema para seguir en la Universidad cinco o cincuenta años.
El problema de fondo no sólo es que las políticas neoliberales y neoconservadoras se estén aplicando para excluir a buena parte de la población que fue incluida en los últimos treinta años en el sistema educativo universitario, sino que se está produciendo una mutación de la propia concepción de la Universidad pública como un derecho. Porque esta filosofía de la mezquindad apela al altruismo, frente al derecho. A la caridad volátil y discrecional de los donantes privados, frente a la responsabilidad de los poderes públicos. Como si de nuevos pobres se tratara, los estudiantes tendrán ahora que pasar la gorra y pedir limosna si quieren estudiar.
La educación es una cuestión de responsabilidad colectiva y social, no de caridad individual organizada. No se trata de cuestionar la virtud moral de quien se conmueve y siente piedad por sus semejantes, proponiendo actos de solidaridad o apoyo. Se trata de que un Estado Social y de Derecho debe garantizar con sus políticas públicas los derechos de su ciudadanía, no disfrazar bajo un sentido caritativo y moral su responsabilidad política en la amputación de los derechos de nuestros estudiantes.  

Enrique Javier Díez
 Gutiérrez. Profesor de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de León y Coordinador del Área Federal de Educación de IU

martes, 3 de septiembre de 2013

Mobilitzacions pel conveni del metall


Aquesta tardor tornarem a la mobilització social i
jurídica al sector del metall per exigir el
compliment dels acords signats



La FI.CCOO.CAT s’havia marcat el mes de juliol com a data límit per
resoldre el pagament de les revisions salarials pendents de 2012 i per
tancar l’acord d’increment salarial per als anys 2013-2015 al qual ens
vam comprometre en l’acta d’acord de la comissió negociadora del
Conveni del metall de Catalunya del passat 17 de maig.
Lamentablement, només ha estat possible tancar l’acord de forma plena
en l’àmbit provincial de Tarragona, havent avançat de forma insuficient
a Girona i Lleida, i sense cap mena de moviment a Barcelona.
La proposta sindical de flexibilitzar el deute salarial i pagar-lo en quatre
terminis, acompanyada per l’aplicació dels II AENC en matèria
d’increments salarials, ha estat considerada insuficient per a les
pretensions de les patronals de Barcelona, Girona i Lleida, tot i que és
una proposta molt moderada i flexible en termes econòmics.
L’actitud obstruccionista i oportunista de la patronal ens aboca novament
al conflicte. La FI.CCOO.CAT no pot mantenir un escenari de negociació
quan la contrapart, lluny d’intentar arribar a uns acords raonables en les
circumstàncies actuals, se situa intencionadament en la dinàmica del tot
és insuficient. S’estimen més el conflicte que la pau social.
Després d’analitzar detalladament la situació,  el Secretariat de la
FI.CCOO.CAT ha acordat convocar els òrgans de direcció de la
FI.CCOO.CAT, Comissió Executiva i Comitè Federal, el proper 4 de
setembre, per concretar la convocatòria d’assemblees de delegats i
delegades del sector del metall de CCOO a  totes les comarques de
Catalunya a partir de mitjan mes de setembre. En aquestes assemblees
s’explicaran els termes de les demandes jurídiques de conflicte col·lectiu
que presentarem per reclamar el pagament de les revisions salarials
pendents de 2012 i l’actualització de les taules salarials; així mateix,
haurem de replantejar les nostres propostes d’increments salarials i
articular els processos de mobilització adients per tal d’aconseguir-ho.

Las exportaciones no nos salvarán



También por el lado de la oferta, otra política es necesaria

Muchos economistas y empresarios, llevados por la buena evolución de las exportaciones, la positiva evolución del empleo durante los meses de verano y por una cierta dosis de cansancio de crisis, anticipan ya el final de la recesión y una rápida recuperación económica. Yo no comparto esa visión positiva. El crecimiento será muy anémico por un tiempo aún largo.
Los economistas, de manera muy simplificada, identificamos dos fuentes de crecimiento de la producción: crecimiento por expansión de la demanda y crecimiento por expansión de la oferta. Obviamente esto es solo una simplificación teórica, porque al final oferta y demanda cuadran perfectamente.
 Un impulso por el lado de la demanda fue la base del crecimiento en los años del milagro español, de 1996 a 2008. Se trató de crecimiento fundamentado en una expansión del crédito y del endeudamiento privado sin precedentes, que acabó bruscamente cuando estalló la crisis financiera internacional.
 A fecha de hoy, endeudamiento del sector privado es aún elevado y, a esto, se suma un sector bancario con serios problemas para otorgar crédito, incluso a las empresas más solventes. Y sin crédito, el crecimiento vía mayor consumo e inversión será escaso. Por supuesto, el sector público no va a asumir este papel motor de la demanda, es más, quizás aún actué en dirección contraria. Sin una reactivación del crédito, será difícil ver un impulso de la demanda nacional y lo fiaremos todo a la demanda externa.
 El problema es que las exportaciones, aunque van bien, no consiguen tirar del resto de la economía. A pesar del buen comportamiento de las exportaciones, éstas no están tirando de la industria y, más en particular de la industria manufacturera. Las exportaciones de bienes crecieron un 8,6%, en 2011, 2,4% en 2012 y un 9,7% en lo que llevamos de 2013. Por su parte, la industria de manufacturas creció un 1,3% en 2011. Pero ésta cayó un 1,1% en 2012 y un sorprendente 2,7% en lo que llevamos de 2013.
 Parece que nuestro sistema productivo tiene serias dificultades para poner a funcionar a pleno rendimiento aquellos sectores que podrían tirar de la economía. No tenemos locomotoras. No hay sectores tractores del resto de la economía.
 La otra fuente del crecimiento es el impulso por el lado de la oferta, es decir, vía aumento de la productividad. Es bien conocido que España ha vivido con un problema de baja productividad muchos años. Y la productividad de los factores es la base del crecimiento económico a largo plazo. Cuando la productividad crece –en general- crece la economía y crecen, por ejemplo, los salarios reales. De hecho y al contario de lo parece, es la productividad lo que marca la evolución de los salarios y no al revés. Un país más productivo tendrá salarios más altos.
 La productividad aparente del trabajo (medido en productividad por hora trabajada) en el periodo 1980-1995 creció un promedio del 2,0% anual. En ese periodo la economía creció un 2,4% anual y los ocupados un 0,4%. Esta productividad se desplomó en el periodo 1996-2008 y tan solo creció un 0,5% anual. Por su parte, la economía creció un 3,5% anual y el empleo un 3,0%. Esta fue siempre una preocupación de los años del “milagro económico”: crecíamos sin productividad. Pero para ser honestos, dado que se creaba mucho empleo, fue una preocupación más retórica que otra cosa.
 Y, dado que la base del crecimiento a largo plazo es la mayor productividad, ¿qué medidas se pueden tomar? En general, las recomendaciones son de tres tipos:
  1. Invertir en capital humano, es decir, mejorar la educación y formación de los trabajadores. Pero como es bien sabido la política actual de austeridad y recortes va en dirección contraria. Se está recortando el gasto en educación.
  2. Invertir más en capital productivo e infraestructuras: La inversión en capitalproductivo (formación bruta de capital, pero sin vivienda) se encuentra en niveles mínimos históricos. De hecho, los años 1984 y 2012 marcan el mínimo de la serie con una ratio de inversión sobre PIB de 13,4%. Una ratio “normal” para España está en el 16-17% del PIB. Las empresas parece que no están invirtiendo más, posiblemente porque no están seguras de la recuperación económica.
  3. Invertir en I+D+i. La idea es que las nuevas tecnologías ayudan al desarrollo tecnológico del país y esto hace más productivo a los trabajadores. Igualmente está inversión se está reduciendo, en parte por los menores fondos públicos para este sector, pero también por falta de visión de nuestro sector empresarial privado.
Adicionalmente, se podría añadir un punto más:
4.  Apostar por los sectores e industrias de mayor valor añadido. Esto es el famoso “cambio de modelo”, del que tanto se habló en con el anterior Gobierno socialista. La estrategia consiste en apostar e impulsar sectores con más valor añadido –a priori-, para conseguir una economía más productiva.
Los puntos 3 y 4 son recomendaciones clásicas de la política industrial. En otras palabras, España necesitaría una política industrial activa, algo que tampoco está en la actual agenda de la política económica.
Durante los años de la crisis la productividad aparente del trabajo está creciendo a un ritmo un 2,2% anual en promedio. Desafortunadamente la mayor productividad es fruto principalmente de la destrucción del empleo y no un uso más eficiente de los recursos. Y hay una explicación teórica para que esto sea así: a corto plazo, la destrucción de empleo implica un aumento del capital productivo disponible por trabajador, lo que provoca un aumento de su productividad. Y España ha destruido un 18,3% del empleo desde los máximos de 2008.
Por eso veo complicado una rápida recuperación económica, tanto del crecimiento como del empleo. Por el lado de la demanda, persiste el problema del fuerte endeudamiento, unido a un sector financiero muy tocado. En estas condiciones no será fácil ver un fuerte crecimiento del consumo o de la inversión. Y, por ahora, el tirón de las exportaciones no parece suficiente. Y por el lado de la oferta, más allá de una recuperación coyuntural  de la productividad vía destrucción de empleo, no se está apostado por aquellas políticas que pueden aumentar la productividad y generar crecimiento económico a largo plazo.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Exprópiese




Como en sus mejores tiempos, la derecha española vuelve a agitar el miedo al fantasma comunista.Hace unos días el diputado nacional del PP Pedro Gómez de la Serna (que ostentó el dudoso honor de ser uno de los “negociadores” enviados por el PP para comprar el silencio de Bárcenas) se marcaba un delirante artículo en un periódico local sobre la Universidad de verano de Izquierda Anticapitalista en La Granja: “Antes iban a Gerona, ahora vienen por aquí estos modernos representantes de la España negra. Comunistas, Troskistas, filo-etarras, separatistas, antisistemas, movimiento okupa…lo mejor de cada casa”. Por el artículo desfilan todos los tópicos de la propaganda anti-comunista de la extrema derecha española y es que el infeliz diputado cunero por Segovia ni siquiera ha leído a los historiadores de derechas serios. A Don Pedro parece que le basta la obra de Eduardo Comín Colomer; un policía franquista aficionado a la historia y al robo de libros a los detenidos que dejó para la posteridad delirantes panfletos sobre el comunismo español y la masonería.
Ayer los discípulos mediáticos de Comín Colomer volvieron con la misma cantinela en La Sexta. Ni un minuto tardó la catedrática Eduarne Uriarte en hablar de Hugo Chávez y de la Unión Soviética cuando tratábamos de explicar las razones de la acción simbólica de expropiación del SAT, al sacar unos carritos con material escolar de un Carrefour. ¿Qué le pasa últimamente a la derecha con el comunismo? ¿Por qué se atrincheran en el cómico “vete a Cuba” y en los crímenes del estalinismo cuando se discute del paro y de los recortes sociales?
La mejor prueba del enorme éxito político de la acción del SAT es que ha desesperado a la derecha que ha tenido que sacar su artillería más chusca: “Cañamero es ETA”, “Esto es como si entran en tu casa a robar” “Carrefour da trabajo” son algunas de las sandeces que hemos tenido que escuchar. ¿Por qué? Porque el SAT ha puesto encima de la mesa que la expropiación, como acción política, es la máxima expresión de la democracia.
La acción del SAT ha respondido a las preguntas políticas fundamentales.
¿Qué es robar? Robar es lo que hacía el aparato de finanzas y tesorería del PP con Bárcenas a la cabeza; robar es lo que hacía Urdangarin; robar es lo que hacen los bancos desahuciando a las familias sin aceptar la dación en pago y con cláusulas abusivas; robar es lo que hacen las grandes fortunas y grandes empresas que defraudan a Hacienda (entre ellas Carrefour). Eso es robar.
¿Qué es expropiar? Expropiar no es quitarle a nadie su casa, su vehículo o el producto de su trabajo. Expropiar es, como escribía Jorge Moruno, resolver políticamente el robo que los ricos practican sobre los bienes comunes de la población (la educación, la sanidad, los derechos) mediante las privatizaciones, el fraude fiscal y la transferencia de las deudas de la banca a las familias. La expropiación es la devolución a la gente de lo que es de todos; la instauración de lo común como forma política. La expropiación, como movimiento democrático, es (ahora sí) la expresión del movimiento comunista, que no tiene nada que ver con la agitación de mitos ni con la adoración de santos, sino con la democracia radical que Marx definió como movimiento real que anula y supera el estado presente de las cosas.
La acción del SAT señala además el camino para cualquier gobernante demócrata, incluso en los estrechos márgenes de la legalidad actual. Si los bancos responsables de la crisis acaparan viviendas vacías: exprópiense y pónganse en alquiler social; si hay grandes empresas que defraudan a Hacienda: exprópiense y que las gestionen cooperativas de trabajadores.
Hoy el HT #OrgulloComunista ha sido TT en España. Larga vida al miedo que infunde a los ricos el viejo fantasma.

viernes, 30 de agosto de 2013

Ens solidaritzem amb les companyes i els companys de FICOSA

Les companyes i els companys de la secció sindical de CCOO de FICOSA (antiga SONY) capitanejats pel secretari general de CCOO del Vallès Occidental i treballador de la mateixa, Enrique Rodríguez, es van tancar ahir a les oficines de RR.HH de FICOSA i no pensen sortir fins que l'empresa pagui als treballadors i treballadores els seus sous.

Companyes i companys, estem amb vosaltres!


A continuació podeu llegir el comunicat oficial de CCOO de Catalunya:

LA DIRECCIÓ DEL GRUP FICOSA COMUNICA ALS COMITÈS D’EMPRESA
QUE ES TORNA A RETARDAR EL COBRAMENT DE LA NÒMINA

En aquest moment els companys i companyes de la secció sindcal de CCOO del grup
FICOSA es troben  tancats al departament de recursos humans de Viladecavalls juntament
amb el secretari general de CCOO del Vallès Occidental, treballador de FICOSA, a causa del
tercer retard en el cobrament de la nòmina.
Avui han estat convocats a una reunió els representants de tots els comitès d'empresa del
grup FICOSA a Viladecavalls i Rubí, per comunicar un nou retard en el pagament de les
nòmines que significa el tercer retard en el pagament de la nòmina en el que va d'any.

Des dels diferents comitès d'empresa s’ha sol · licitat informació del motiu i han mostrat la
preocupació pel que comença a semblar una norma i no un problema puntual. A més, aquesta
situació ja la van viure els treballadors i treballadores de FICOSA fa uns anys.
Pel que fa a les diferents opcions que estan estudiant, la primera serà exigir, tal com regula
l'Estatut dels treballadors, l'interès per mora en el pagament del salari del 10 per cent de la
part deguda (aquesta vegada serà sobre la totalitat de la nòmina).

Oficina de Premsa de CCOO de Catalunya
Barcelona, 29 d’agost de 2013

jueves, 29 de agosto de 2013

El fracaso del socialismo liberal del PSOE, ese partido mal llamado de izquierdas


Vicenç Navarro
Ya en 2006, predije qué era lo que ocurriría en España y también lo que le pasaría al partido mayoritario de las izquierdas españolas, el PSOE. En mi libro El subdesarrollo social de España: causas y consecuencias, escrito aquel año, hice una crítica del pensamiento económico del PSOE, prediciendo lo que pasaría y ha pasado. La caída casi en picado del apoyo popular al PSOE a partir de la crisis (y lo que es más importante para explicar el declive, a partir de la respuesta del equipo económico a la crisis) era totalmente previsible.
En lugar de alegrarme de haber acertado en mis estimaciones, me apena llevar razón, pues hubiera sido mejor para el país que yo estuviera equivocado. Las consecuencias de lo ocurrido para España han sido enormemente negativas. En realidad la respuesta del equipo económico del gobierno Zapatero a la crisis preparó el terreno para el desarrollo de las políticas neoliberales del gobierno Rajoy. El camino a seguir lo estableció el gobierno Zapatero, aunque el gobierno Rajoy lo haya transformado en una autopista muy ancha, con cinco carriles, por los cuales pasan todas las políticas más duras del neoliberalismo.
Ni que decir tiene que el gobierno Zapatero dio pasos positivos, y algunos muy positivos, en las áreas de defensa de los derechos humanos, de igualdad de género y también en varias áreas sociales. Pero, en las áreas económicas su comportamiento y respuesta era de libro de texto liberal. Esta doctrina económica quedaba bien plasmada en el libro titulado De nuevo socialismo del que era mentor en economía del candidato y más tarde Presidente Zapatero, el economista Jordi Sevilla.
En el libro, Jordi Sevilla subrayaba la necesidad de bajar impuestos, establecer un tipo único de gravamen, quitar énfasis de las políticas redistributivas, no subir el gasto público, liberar lo que llamaba las energías del sector privado y priorizar el mercado como sistema de reparto de recursos mejor que la intervención pública. Este libro utilizaba un discurso, una narrativa y una argumentación idénticos a los utilizados por los autores de inclinación liberal, a la que debería referirse ahora como neoliberal por su dureza. El famoso discurso del Presidente Zapatero en el que sostuvo que “es de izquierdas bajar impuestos”, dado en el año 2005, derivaba directamente de ese pensamiento económico (ver el capítulo 1.3 “El debate sobre la estrategia socialista: el nuevo socialismo” de la cuarta parte de El Subdesarrollo Social de España, páginas 276-283).
Al discurso del Presidente Zapatero siguió la reforma fiscal de 2006 que rebajó sustancialmente los impuestos, creando, en 2008, un agujero en las cuentas del estado de nada menos que 27.223 millones de euros, que se intentó tapar, al iniciarse la crisis, a base de, entre otras medidas, la congelación de las pensiones. En realidad, el ahorro que el gobierno Zapatero intentó conseguir con esa medida (1.200 millones de euros) se hubiera podido conseguir revirtiendo la bajada del impuesto de sucesiones (2.552 millones de euros), la del impuesto de patrimonio (2.100 millones) y/o la de impuestos de las personas que ingresaban más de 120.000 euros al año (2.500 millones de euros).
Jordi Sevilla había incluso propuesto la introducción de seguros privados en la sanidad pública, a fin de corregir los déficits de gasto público existentes en el sector sanitario. El impacto de esta medida hubiera facilitado la polarización por clase social de la sanidad pública española, tal como ocurre en Catalunya.
La línea liberal aparecía también en las posturas defendidas por Miguel Sebastián, coordinador al principio del programa electoral económico del PSOE y más tarde asesor económico del Presidente Zapatero, antes de pasar a ser Ministro de Industria. Coincidiendo con Jordi Sevilla, subrayó en varias ocasiones (ver su artículo en El País. 14 de abril de 2002) la necesidad de bajar impuestos y no aumentar el gasto público, lo cual significaba que España continuaría siendo uno de los países de la eurozona con menos ingresos al estado y menos gastos en su estado del bienestar. Las propuestas de no aumentar el gasto público de Jordi Sevilla y Miguel Sebastián se hacían en uno de los países, España, con el gasto público (incluido el social) por habitante más bajos de la UE-15, el grupo de países con un desarrollo económico similar al de España.
Por si fuera poco, Miguel Sebastián, en una entrevista en El País (21 de septiembre de 2003), indicó que estaba totalmente en contra del intervencionismo público. Y, mostrando un notable desconocimiento de la realidad estadounidense, se refería al Partido Demócrata (al cual atribuía políticas económicas anti intervencionistas) como modelo para el PSOE. En realidad, el gobierno federal de EEUU es el gobierno más intervencionista de los países de la OCDE, el grupo de países más ricos del mundo. A través del sector militar, el gobierno federal ha configurado la economía estadounidense. Como bien dijo en su día el Secretario de Defensa de nada menos que la Administración del Presidente Reagan, el Sr. Caspar Weinberger, “el gobierno federal de EEUU tiene la política industrial más avanzada de la OCDE”. Ambos partidos, el Demócrata y el Republicano coinciden en ello. El sector militar industrial está en el centro de la economía estadounidense. Y este sector está dirigido por el estado, gestionado por la Administración Pública. Esto ocurre tanto con las Administraciones Republicanas como con las Demócratas. En realidad, este sector es incluso mayor con la Administración Obama que lo que lo ha sido con Administraciones anteriores.
Su otro comentario en la misma entrevista, señalando el estado del bienestar estadounidense como un referente político para España, también refleja su escaso conocimiento del estado de ese país. En realidad, hay casi un consenso en el panorama político estadounidense acerca de que la sanidad por ejemplo, en EEUU, es un ejemplo de ineficiencia, ineficiencia altamente costosa y sumamente impopular. La privatización de la sanidad y su gestión por las compañías de seguros privadas han sido un “desastre” (mess en inglés, término utilizado por los presidentes Nixon, Bush Sr., Clinton, Bush Jr. y Obama).
Los puntos de vista de Jordi Sevilla y Miguel Sebastián eran representativos de la cultura económica dominante en el gobierno Zapatero, aunque no siempre en el partido PSOE. El carácter presidencialista del gobierno Zapatero explica que se rodeara de economistas que compartían su ideología. Como resultado, el Presidente Zapatero pasó a ser uno de los presidentes menos populares que han existido en España durante la época democrática.
El declive político del PSOE y del PSC
Estas medidas fueron las responsables del colapso político del PSOE, arrastrando con él al PSC en Catalunya. La identificación y defensa del altamente impopular gobierno Zapatero por parte del PSC contribuyó en gran medida a su derrota.
Pero todos los indicadores parecen señalar que no hay plena conciencia de las causas de la derrota o el error de esas políticas económicas. La falta de cambio en la dirección del PSOE es un factor causante del continuo declive. Y su falta de autocrítica contribuye a esta sensación de continuidad. Esta situación se da también en el PSC, donde un economista, Maurici Lucena, que se considera discípulo de Julio Segura y Miguel Sebastián, y admirador de sus políticas, es el segundo de a bordo del PSC y, a la vez, su portavoz parlamentario, que siguiendo la línea liberal responsable ha escrito un libro, En busca de la pócima mágica, donde, sorprendentemente, continúa defendiendo estas políticas. Mientras tanto, todo el debate dentro del PSC, se centra sobre su falta o su exceso de catalanismo. Parece que el PSC no entiende lo que ha pasado, ni en España ni en Catalunya. El tripartito, en contra del mensaje promovido por las fuerzas conservadoras, fue un gobierno progresista que en muchas áreas, incluso las económicas (antes de que llegara la crisis), llevaba la marca socialdemócrata en sus leyes y propuestas. En las áreas sociales, los cambios fueron significativos, lo que explicaba su popularidad, a pesar de tener a los medios, incluidos los públicos, en contra. Fue su defensa de las políticas de Zapatero y su respuesta a la crisis las que determinaron su gran bajada electoral. Hoy, en toda Europa, el fracaso del neoliberalismo es absoluto. Todos los gobiernos socialdemócratas que llevan a cabo este tipo de políticas han colapsado. Y España, incluyendo Catalunya, no ha sido la excepción.

lunes, 26 de agosto de 2013

Lucha de clases y sanidad pública


Armanda B.Ginés
la República.es

Para concitar la repulsa mayoritaria a las medidas privatizadoras de la sanidad pública, muchos colectivos recién llegados a las movilizaciones utilizan la coartada de que todas las iniciativas y protestas no guardan vinculación alguna con motivos ideológicos o similares. No es cierta esa visión restringida del asunto. Detrás de las privatizaciones se esconde el neoliberalismo y una forma radicalmente capitalista de entender un modelo de sociedad concreto. A nadie escapa que a las manifestaciones que se vienen sucediendo desde hace meses han acudido personas por causas muy diversas: la amenaza que pende sobre gran parte de los trabajadores sanitarios en sus empleos, pacientes que han visto como las prestaciones de sistema público se han deteriorado de manera muy notable, ciudadanos que ven la sanidad pública y universal como un derecho fundamental en una sociedad más justa, equitativa, igualitaria, participativa y solidaria y emigrantes irregulares expulsados del sistema público de salud.
Por tanto, detrás de la ofensiva de la derecha para fulminar el sistema público de salud sí hay ideología:una sociedad para ricos y otra para pobres, división que viene dictada por la esencia misma del capitalismo, donde unos tienen el capital suficiente para comprar mano de obra a precio siempre rentable para sus intereses y otros solo cuentan con su fuerza de trabajo para sobrevivir, es decir, comer, vestirse, habitar un hogar hipotecado o en alquiler, en definitiva, reproducir su fuerza laboral para hacer girar la rueda productiva del régimen capitalista.
El negocio de la salud privada se dirige a clientes que pagan sus servicios, mientras que la sanidad pública atiende a pacientes en igualdad de condiciones, sujetos de derechos constitucionales y humanitarios inalienables que con sus impuestos sufragan el propio sistema que les da cobertura. La diferencia entre un sistema y otro es sustancial: clientes privados versus seres humanos con derechos universales imprescriptibles.
El recorte salvaje del gobierno del PP de 7.627 millones de euros (cifra en aumento constante mediante triquiñuelas presupuestarias) a la sanidad pública busca la ruina del sistema por varios caminos: eliminar la universalidad del mismo, aumentar las listas de espera y reducir el personal y las infraestructuras disponibles. A estas ruinas provocadas por el neoliberalismo llegarán como lobos hambrientos las aseguradoras privadas y las empresas interesadas en hacer de la rapiña sus ingentes beneficios futuros. Potencialmente en España cuentan con un mercado de 47 millones de personas.
La feria de mercaderes en la sombra tiene nombres propios, entre otros, Ribera Salud, Sacyr Vallehermoso, Adeslas, Sanitas, Asisa y Capio, empresa cuyos ingresos provenientes de conciertos públicos ya ascienden al 75 por ciento de su cuenta de resultados. La comunidad valenciana, Madrid, Canarias y Castilla-La Mancha son las regiones donde el ritmo de las privatizaciones es más acusado.
En EE.UU., este modelo privatizador a ultranza, que ya lleva décadas en vigor, obliga a 250 millones de personas a contratar seguros médicos complementarios a la deficiente sanidad pública,dejando a los más pobres, unos 50 millones de residentes en suelo estadounidense, sin ninguna cobertura sanitaria. Resulta evidente que aquel que posee medios económicos puede cuidar su salud; el que sobrevive en la indigencia o le es materialmente imposible dedicar una parte de su salario a cuidados sanitarios se queda fuera del sistema.
La actual etapa de privatizaciones no es más que una aceleración de su ritmo para alcanzar las cotas máximas que tiene en mente el PP con sus políticas neoliberales. Privatizar ya se ha hecho desde hace tiempo y mucho. Según el lobby español IDIS del sector privado de la sanidad, este colectivo ya gestiona mediante conciertos con la red pública casi el 90 por ciento de las hemodiálisis, más de la mitad de las radioterapias, cerca del 30 por ciento de los diagnósticos por imagen y el 20 por ciento de la atención hospitalaria, porcentajes que se incrementan a diario de forma opaca a través de decisiones políticas tomadas sin el oportuno debate parlamentario. Es evidente que quieren más, todo si ello es posible.
Casi supone una obviedad señalar que el sector privado busca enfermos rentables, aquellos que maximizan sus beneficios con cuotas de enganche suficientemente caras para no hacer uso en exceso de sus servicios. Distintos estudios a escala internacional indican, que siguiendo esa regla de oro capitalista de ensanchar de forma sostenida el margen de beneficio, hace que la sanidad privada alargue los tiempos de estancia en la UCI y servicios de urgencia para no ocupar plazas regulares no rentables en planta, mezcle a pacientes de diferentes tratamientos en servicios comunes no especializados y de altas hospitalarias prematuras con el propósito de dejar camas vacías para otros clientes potenciales. Esos estudios de largo recorrido también demuestran que en los hospitales privados los brotes infecciosos se producen más asiduamente y que sus tasas de mortalidad son más altas que en la sanidad pública.
Son datos que se ocultan porque los poderes fácticos que alimentan las privatizaciones son enormemente poderosos. Ideológicamente hablando cabría resaltar la terminología que se usa de modo habitual en los medios de comunicación para denostar lo público y alabar lo privado sin que se note mucho el sesgo informativo de cualquier noticia o artículo. Siempre se habla de gasto público y de inversión privada, la intención semántica salta a la vista sin grandes esfuerzos analíticos. Lo público es oneroso y lo privado mira al futuro es la doble idea madre que se transmite por activa y pasiva a la sociedad en su conjunto.
El poderoso lobby farmacéutico
En esta guerra ideológica a favor de lo privado, la industria farmacéutica es un grupo de presión gigantesco y aliado estratégico de las políticas privatizadoras de la sanidad pública.Crea tendencias desde las bases mismas del sistema subvencionando congresos médicos y cursos de especialización universitarios. Muchos facultativos, aun sin ser plenamente consciente de ello, son agentes ideológicos de las multinacionales farmacéuticas y sus mafiosos métodos para abrir mercados a toda costa. La filosofía inquisitorial de estos grandes emporios controla incluso la forma de ser y pensar de la OMS y OMC. Sus ramificaciones alcanzan asimismo los más importantes medios de comunicación a nivel mundial.
La industria farmacéutica necesita más enfermos para lograr mayores beneficios. Curar no es su objetivo central sino aliviar los síntomas para enganchar a los pacientes de por vida a sus remedios químicos. Muchos médicos han denunciado estas realidades, incluso poniendo en riesgo sus carreras profesionales, pero el silencio mediático cubre estas situaciones críticas casi por completo. A las multinacionales farmacéuticas no les importa la salud sino la enfermedad: la buena salud sería un mercado en declive. Además, ellos mismos se arrogan la definición de buena salud, un imposible metafísico pues siempre habrá síntomas inventados por el marketing farmacéutico para que todos pensemos que algo va mal o no demasiado bien en nuestro organismo. Esa duda inducida por la cultura del riesgo casi siempre nos llevará a una consulta médica y de aquí a la farmacia para engancharnos a un placebo o sucedáneo químico o especialidad de marca prácticamente inútil o irrelevante en nuestro proceso psicológico de paciente compulsivo técnicamente enfermo.
Otro dato no menos importante es que la omnipotente industria farmacéutica controla las patentes a escala mundial y de modo casi exclusivo. Cualquier alternativa natural es vetada por ella y los facultativos que la prescriben anatemizados y expulsados de la sabiduría oficial. Lo que no luzca como marca patentada por las multinacionales farmacéuticas no existe a efectos reales. Los daños colaterales que provocan estas situaciones de hegemonía son incalculables en países pobres o con epidemias endémicas: no pueden fabricar principios activos sanadores porque están encarcelados en patentes asesinas cuyos propietarios no las ceden por nada del mundo. Antes muertos (los pobres) que salvar gratis a un ser humano desahuciado. Señoras y señores, esto es capitalismo, pagar o no pagar, he ahí el dilema, o sea, morir o no morir.
La industria farmacéutica de la medicina de la enfermedad se llena la boca diciendo que sus investigaciones son muy costosas, por eso tienen que cubrirlas con el manto de las patentes para sufragar los gastos y obtener un legítimo beneficio. Pero aquí también las estadísticas desmienten sus buenos propósitos: gastan más del doble en promocionar comercialmente sus productos que en investigación real. En internet pueden bucearse datos de esta realidad distorsionada por el marketing de las principales multinacionales del sector.
Un estudio exhaustivo de los franceses Philippe Even y Bernard Debré, Guía de los medicamentos útiles, inútiles o peligrosos, viene a corroborar la tesis de que la industria farmacéutica persigue más el negocio que curar las enfermedades, eso sí con la ayuda inestimable de muchos médicos desaprensivos. Even y Debré analizaron las cualidades terapéuticas de 4.000 fármacos comercializados en Francia, hallando que solo el 25 por ciento eran útiles para los pacientes que las tomaban. La mitad, sin paliativos, eran inútiles, una de cada cinco especialidades provocaban intolerancias varias y una también de cada veinte eran potencialmente peligrosas para la salud. Estamos refiriéndonos a un país desarrollado, en la cima de la globalidad y de la civilización occidental.¿Qué datos alarmantes arrojaría un estudio en países del Tercer Mundo o con sanidad privada mayoritaria?
La sanidad privada, con el apoyo entusiasta del lobby farmacéutico, es un negocio muy nocivo para la salud pública. O entendemos la salud como un derecho fundamental por el simple hecho de nacer ser humano o la selva del capitalismo solo salvará de la enfermedad a los elegidos de la clase pudiente. En realidad, el gasto se reduciría una barbaridad porque solo suponen el uno por ciento de la población mundial; el resto solo somos trabajadores, perfectamente prescindibles e intercambiables por otro clon que solo busque sobrevivir e ir tirando hasta que nuestra fuerza laboral sea incapaz de crear plusvalías para el sistema capitalista. Vivir con dignidad o ir tirando, he ahí el ser o no ser al que nos enfrentamos actualmente. El neoliberalismo únicamente quiere medicina privada de elite para los ricos y asistencialismo caritativo público para los pobres. La salud, como el agua y el aire, debería ser un bien inalienable que no admitiera ni su enajenación ni su especulación mercantil. Hacer frente al neoliberalismo también es luchar por la sanidad pública.